F U N D A M E N T O S 24 la acumulación de injusticias sociales y los horrores de la I Guerra Mundial, ellos vieron las respuestas en las ense- ñanzas de Jesús, en especial en su sermón del monte. A través de esta búsqueda, ellos sintieron un llamado al discipulado radical: de entregarlo todo por Cristo.* Ellos se trasladaron de su casa en Berlín a una aldea lejana, Sannerz. Allí, con un puñado de seguidores que tenían las mismas metas, comenzaron a vivir en comunidad de bienes, siguiendo el ejemplo de la primera iglesia en Jerusalén. Muy pronto adoptaron el nombre de Bruderhof, que significa «lugar de hermanos». Durante los siguientes quince años, la comunidad creció con la llegada de jóvenes de toda Europa, hasta que alcan- zaron tener 150 personas. Sin embargo, después que Hitler subió al poder en 1933, debido a su objeción de conciencia, la comunidad se convirtió en blanco de opresión de los nacional socialistas. Por ejemplo, los miembros se negaron a usar el saludo «Heil Hitler», servir en el ejército alemán, o aceptar un maestro del gobierno en su escuela. En 1937, la policía secreta disolvió la comunidad a punta de fusil, confiscando las posesiones, encarcelando a varios miembros y dándole al resto cuarenta y ocho horas para irse. Con la ayuda de amigos menonitas, cuáqueros y católicos, todos los miembros finalmente se reunieron en Inglaterra, y para 1940, la comunidad de refugiados había duplicado su número por la afluencia de miembros ingleses. Mientras tanto, la II Guerra Mundial había estallado, y el gobierno británico había aconsejado al grupo o bien aceptar la * Emmy Arnold, Antorchas juntas: El comienzo y los primeros años de las comunidades Bruderhof (Torches Together: The Beginning and Early Years of the Bruderhof Communities, 1964).