F U N D A M E N T O S 38 2. ¿Estás seguro que este camino en comunidad de hermanos y hermanas, basado en una fe firme en Dios y en Jesucristo, es la forma de vida a la cual Dios te ha llamado? 3. ¿Estás dispuesto, por la causa de Cristo, a ponerte tú mismo completamente a disposición de la comunidad-iglesia hasta el fin de tu vida, todas tus facultades, la fuerza total de tu cuerpo y alma y todas tus posesiones, tanto las que poseas ahora como aque- llas que más tarde pudieras heredar o ganar? 4. ¿Aceptarás amonestación cuando es justificada, y tú mismo amonestarás a otros si sientes que en nuestra vida comunitaria algo debe ser clarificado o debiera expresar más adecuadamente la voluntad de Dios? 5. Por cuanto una iglesia viva siempre será una iglesia que se arrepiente, ¿afirmas y apoyas la práctica de la disci- plina en la iglesia y estarás listo para pedirla tú mismo si fuera necesario?* 6. ¿Estás firmemente decidido a permanecer leal y verdadero, vinculado a nosotros como hermanos y hermanas en el servicio de amor para edificar la comunidad-iglesia, alcanzar a todas las personas y proclamar el evangelio? Luego de responder sí, el nuevo miembro recibe la imposi- ción de las manos y la oración para que Dios nuevamente le llene con su Espíritu Santo a este hermano o hermana. 41 Por cuanto los votos para ser miembro se hacen a Dios, ningún ser humano tiene la autoridad de anularlos. * Véase la Sección 76 abajo. 2 Tim 1:12 Jn 15:15–17 Rom 12:1–2 Hch 4:34–37 Mt 18:15–17 Lc 17:3–4; Col 3:15–16 Lc 15:7; Hch 3:17–26 1 Pe 4:17; Ap 2—3 2 Cor 7:8–13 Gál 6:9–10; Heb 10:23–25 Dt 23:21; Hch 5:4 Ecl 5:1–7