E l o r d en d e nues t r a iglesi a 41 cada miembro como asunto de conciencia. Nuestra vida común pertenece a Cristo; cada miembro debe asegurarse que nada, sino solo el amor de Cristo nos llene y nos guíe. Ninguna excusa exonera a cualquier miembro de su responsabilidad. Si algo anda mal en la comunidad-iglesia, cada miembro sin excepción tiene la responsabilidad ante Dios de trabajar incansablemente para restablecer el precepto de Cristo entre nosotros. Esto significa perse- verar con humildad sin temor al ser humano, sin escatimar esfuerzos o sacrificios hasta que el asunto se haya corre- gido. La comunidad-iglesia depende de la fe de cada uno de sus miembros. 45 Hay veces en que un miembro se aparta de la comunidad- iglesia. Por ejemplo: al dejar la comunión de la comunidad o cuando intencionalmente viola sus votos. Tal miembro, habiendo dañado la unidad, deja de ser un miembro de buena relación. Solamente los miembros de buena relación se consideran miembros en el sentido descrito en estas páginas; espe- cíficamente, solo ellos pueden participar en la vida de la comunidad-iglesia, permanecer en los predios de cual- quier Bruderhof, servir en posiciones de responsabilidad espiritual o temporal, o representar a la comunidad-iglesia públicamente. En caso de duda, le corresponde al cuerpo de miembros, hablando por medio de la dirección nombrada, declarar si una persona es o no de buena relación. Haremos todo lo posible para reconciliarnos con un miembro que no está St 4:17; Rom 14:22–23 Heb 3:12–13; 10:24–25 Col 1:28–29 2 Cor 2:4 Hch 20:26–35; Flp 4:1–3 Ef 4:16 Tit 3:10–11 1 Jn 2:19; 3 Jn 1:9–11 Jud 1:20–23; St 5:19–20