F U N D A M E N T O S 44 permanecer profundamente humilde y debe honrar y respetar al cuerpo de miembros. Bajo ninguna circuns- tancia tal persona puede imponer algo a aquellos que están alrededor. No ha sido colocada en esta tarea para controlar o dominar, sino para servir. Cuando Cristo le confió a Pedro su iglesia, no le dio ningún derecho sobre los otros discípulos. Más bien él enseñó: «Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos». 50 Por cuanto la dirección pastoral significa servicio, llamamos a aquellos que llevan esta responsabilidad «siervos de la Palabra». Según el Nuevo Testamento, esta tarea puede darse solo a un hermano que cumple con los requisitos de la Escritura con respecto a su conducta personal y a su vida de fe. Cualquier hermano bautizado quien ha hecho votos como miembro puede ser sugerido para el servicio de la Palabra por cualquier otro miembro, y si la comunidad-iglesia está de acuerdo, él puede ser elegido. Si es casado, brindará este servicio junto con su esposa, que cumple un papel esencial y comparte su obligación particular en el cuidado de las personas. Un nombramiento para el servicio de la Palabra se hace a base de prueba. Si después de un tiempo de prueba y preparación el servicio del hermano es Nm 12:3 2 Cor 1:24; 1 Tes 2:7–12 1 Pe 5:3; 2 Tim 2:24–26 Mt 20:25–28 1 Tim 2:11–12; 3:1–7 Tit 1:5–9 Hch 14:21—15:2 Hch 18:26; 1 Cor 9:5 2 Cor 12:15