E l o r d en d e nues t r a iglesi a 45 reconocido por unanimidad como dado por Dios, el nombramiento será reconocido públicamente con la imposición de las manos sobre él y su esposa, otorgándoles la autoridad de la iglesia. Por lo general, cada Bruderhof tiene varios siervos de la Palabra. Ellos trabajan juntos entre sí como un equipo pastoral y también junto con los otros hermanos y hermanas que son responsables de los varios aspectos espirituales y temporales de la vida en común. 51 La tarea de un siervo de la Palabra es cuidar de todas las personas en la comunidad, en cuerpo y alma, y dar testimonio del evangelio. La preocupación primordial de un siervo de la Palabra debe ser el cuidado pastoral. Él y su esposa son llamados a llevar la compasión de Cristo a toda persona. Su meta es que cada uno pueda florecer con la plenitud de vida del evangelio. Ambos deben buscar dejarse guiar por el Espíritu para ofrecer consejo y guía en reverencia a cual- quier alma que los busca para consejo o liberarse del pecado por medio de la confesión. Un siervo de la Palabra está encargado de expresar aquello que es de Dios y que se mueve en el corazón de los miem- bros. Está autorizado para bautizar, servir la cena del Señor, realizar bodas y pronunciar el perdón de pecados. El siervo de la Palabra tiene que estar listo todo el tiempo para ser enviado a proclamar el evangelio dondequiera que la comunidad-iglesia lo envíe. 1 Tim 4:14 Hch 14:23; 20:17 1 Pe 5:1–4; 1 Tim 4:12–16 Jn 21:15–17 Jn 10:10 Hch 20:28–35; Gál 6:1 St 5:14–16 1 Cor 2:12–16 Mt 16:18–19 Mt 28:18–20 2 Tim 4:1–5