E l o r d en d e nues t r a iglesi a 47 comunidades a las cuales sirven, sino también ante el pastor principal y al cuerpo de miembros a nivel mundial. 54 Si alguna persona elegida al servicio de dirección cae en pecado grave o abusa de su posición, o si su servicio no es efectivo o es perjudicial, dicha persona debe entregar su cargo o será relevada por el cuerpo de miembros. De conformidad con nuestros votos, cada miembro tiene la obligación de intervenir si alguien está abusando de una posición de dirección. Si existe algún motivo para relevar al pastor principal de su servicio, este paso, por su gravedad, solo lo puede tomar el cuerpo de miembros a nivel mundial después de reunirse día a día para considerarlo en oración y en el temor de Dios, cuidadosos de la advertencia en la Escritura de no admitir nunca una acusación contra un siervo de la iglesia excepto con la evidencia de dos o tres testigos. 55 En una iglesia unida por el amor, el servicio de dirección siempre apuntará hacia Cristo. Entre nosotros no existen diferencias de rango. Somos todos hermanos y hermanas, todos miembros de un solo cuerpo, cada uno sirviendo al otro. Gobernando este cuerpo está su única cabeza: Jesucristo. La toma de decisiones 56 Las decisiones en la comunidad-iglesia deben ser la expresión de una libre unanimidad lograda a través de un discernimiento común y oración en la comunión de los creyentes. La unanimidad en la toma de decisiones es un 1 Tim 5:20 3 Jn 9–10 1 Tim 5:19 Col 1:28–29 Mt 23:8–12 Ef 1:22–23 Hch 15:1–35 Hch 4:31–32; Ef 4:1–6