53 5 L A S A C C I O N E S S A G R A DA S D E L A I G L E S I A 61 El reino de Dios no es un concepto, sino una realidad viviente que sobrepasa la comprensión humana. Para explicar este misterio Jesús usó parábolas, historias senci- llas de la vida diaria. De la misma manera, él instituyó algunas acciones sencillas para su iglesia como signos del poder de su reino: el lavamiento con agua en el bautismo; partir en comunidad el pan y beber el vino en la cena del Señor; la imposición de las manos al pronunciar perdón u orar por la salud; dispensar la disciplina en la iglesia y la readmisión; y unir un hombre y una mujer en matrimonio. Desde el principio de los tiempos cristianos, estas acciones han sido conocidas como sacramentos: símbolos sagrados que dan forma visible a la realidad oculta de Cristo en nuestro medio. Estas acciones simbólicas no son nada milagrosas en sí mismas. Más bien son signos de la oración de la iglesia unida intercediendo a Dios para que intervenga, Is 55:6–11; Rom 11:33–36 Ef 3:17–21 Mt 13 Hch 8:17–21 St 5:13–16