F U N D A M E N T O S 62 Cuando una persona en disciplina ha obtenido la certeza de un corazón purificado y la paz de Dios, puede pedir ser aceptada de nuevo a la comunión de la comunidad-iglesia. Entonces, ésta declara el perdón de pecados recibiendo de nuevo a la persona con gozo y amor sin reservas. El matrimonio 77 Cristo declaró que el matrimonio es una unión de por vida entre un hombre y una mujer unidos por Dios, santo e instituido por él desde el principio: «Pero al principio de la creación Dios “los hizo hombre y mujer”. “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo”. Así que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre». Jesús tuvo gran gozo en el matrimonio y fue durante una boda que realizó su primer milagro, cuando transformó el agua en vino. Nosotros también nos alegramos siempre que Dios guía a un hombre y una mujer a amarse y a hacer votos de permanecer fieles el uno al otro de por vida. En la comunidad-iglesia, los votos de matrimonio se hacen públicamente, ante los miembros reunidos como testigos y luego, el matrimonio es confirmado por la iglesia con la imposición de las manos. 78 Como una creación de Dios, el matrimonio no es una invención humana. Es un sacramento que precede y tras- ciende la autoridad del estado. Cuando un hombre y una mujer llegan a ser una sola carne en el matrimonio, su unión tiene una profunda conexión con Dios. Él hizo al hombre y a la mujer, uno para el otro, hechos a su imagen 2 Cor 2:5–11 Ef 4:30–32; Rom 15:5–7 Mc 10:6–9 nvi Gn 1:27; 5:2; Gn 2:24 Jn 2:1–11 Mt 19:6 1 Cor 11:11–12; Gn 1:26–27