L a v i d a en c o m uni d a d 69 bautismo, un llamamiento, una profesión de votos y un Espíritu de amor que nos guía en todas las cosas. La oración 84 Cristo nos enseñó cómo orar con el Padre Nuestro y prometió: «Todo lo que pidáis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá». Tenemos que orar sin cesar. La oración es la parte vital de la comunidad-iglesia, tanto en la vida personal de cada miembro como en las reuniones diarias de la comunidad. Cuando oramos juntos, debemos acercarnos a Dios con humildad. Las oraciones en voz alta son sencillas. No tenemos liturgias fijas, ni edificios consagrados, pero queremos adorar «en espíritu y en verdad». Muy a menudo nos reunimos al aire libre donde la belleza de la naturaleza levanta nuestros corazones y nos recuerda la grandeza de nuestro Creador. 85 La oración puede tomar muchas formas. La oración silenciosa es una parte esencial de nuestra vida comuni- taria. También reconocemos la importancia del ayuno voluntario (para adultos) como una forma de oración intensificada. Además, el canto y la música pueden ser una forma de orar. Muchas de las canciones que cantamos pueden no parecer religiosas en absoluto; algunas canciones que hablan de la naturaleza o del amor pueden expresar mejor lo que mueve nuestro corazón y así traen honor a Dios, el hacedor de todas las cosas. Ef 4:1–6; Gál 3:26–28 Mt 6:9–15 Mc 11:24 1 Tes 5:17 2 Cor 1:11; Flp 1:19 Hch 2:42; Ef 6:18 Mt 6:5–8 Jn 4:21–24 Sal 121:1–2 Rom 8:26–27; Sal 46:10 Mt 4:2; 6:16–18 Hch 13:2–3; Jl 2:12–13 Sal 98; Col 3:16