F U N D A M E N T O S 70 La comunidad de bienes 86 La comunidad de bienes y una bolsa común son las expresiones prácticas de la vocación de la comunidad- iglesia. Ningún miembro recibe remuneración, sueldo o asignación de parte de la comunidad-iglesia. Una vez que una persona se hace miembro, todos sus ingresos y heren- cias se los entrega a la comunidad-iglesia, y cada persona miembro recibirá todo lo necesario tales como comida, ropa y alojamiento. Cada uno de nosotros es responsable ante la comunidad-iglesia por el dinero que gasta. En nuestros hogares y vidas diarias buscamos vivir con mode- ración, dar con generosidad, evitar excesos y permanecer sin cadenas ante el materialismo. En estas formas prácticas deseamos dar testimonio de que, bajo la administración de la iglesia, todo lo que tenemos está disponible para cual- quier persona en necesidad. Esto se aplica especialmente a nuestra comunidad-iglesia: ningún Bruderhof ha de ser más rico o más pobre que otro. 87 Se puede establecer entidades legales diferentes, regidas por leyes civiles, a fin de llevar a cabo los propósitos de la comunidad-iglesia, por ejemplo, tener título de propiedad u operar negocios. Sin embargo, en el caso de que una de estas entidades sea disuelta, ningún miembro recibiría nada en absoluto. Cualquier activo disponible que quede pertenecería a la causa de Cristo en la comunidad-iglesia y a los pobres. Los estatutos de todos los cuerpos legales que están asociados con nuestras comunidades Bruderhof, en cualquier lugar del mundo, reflejan este acuerdo. Hch 2; 4 1 Tim 6:6–10; Heb 13:5–6 Lc 6:38; Pr 11:24–26 Mt 13:22–23; Lc 12:13–21 Hch 4:34–35 2 Cor 8:13–15