L a v i d a en c o m uni d a d 71 88 Cada Bruderhof nombra un administrador encargado de supervisar los asuntos temporales de la comunidad y para hacer provisión cuidadosa para el bienestar de cada persona que vive en ella. Los administradores trabajan en estrecha colaboración con la dirección pastoral. En esto, el administrador es responsable ante Dios y ante el cuerpo de miembros. El trabajo en común 89 El trabajo tiene que ser inseparable de la oración, la oración inseparable del trabajo. Así, nuestro trabajo es una forma de culto, ya que nuestra fe y la vida diaria son inseparables, formando una unidad total. Incluso la tarea más rutinaria, si se hace para Cristo, con espíritu de amor y dedicación, puede ser consagrada a Dios como un acto de oración. Orar con palabras pero no con hechos es hipocresía. El trabajo es un mandamiento de Dios y tiene un valor intrínseco. Él dio la tierra a la humanidad para gozarla, cultivarla y cuidarla con reverencia como buenos admi- nistradores en su lugar. Por tanto, honramos el trabajo de la tierra. Honramos el trabajo físico —esfuerzo de manos y músculos— y la creatividad y precisión del artesano. Honramos la actividad de la mente y del alma también: el trabajo inspirado del artista, la exploración de la naturaleza y de la historia del especialista, la iniciativa del inventor, la habilidad del profesional. Cualquier forma que nuestro trabajo tome, estamos llamados a hacerlo con lo mejor de nuestra habilidad como servicio al reino de Dios. Hch 6:1–7 Col 3:17, 23–24; St 2:26 Is 58:1–10 Mt 25:31–46 Am 5:21–24 Gn 2:5; 2 Tes 3:6–13 Gn 1:26–28; 2:15 Hch 20:34–35; Ef 4:28 Éx 31:3–5 Lc 1:1–4 Tit 3:13–14