F U N D A M E N T O S 76 Los niños y la familia 96 Jesús dijo: «Dejad a los niños venir a mí y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de los cielos». Los niños pertenecen al corazón de la comunidad-iglesia, porque nos recuerdan lo que significa confiar y tener un corazón libre. Damos la bienvenida a todo niño y niña, tal como Jesús le dio la bienvenida a cada uno. En todos los niños y especialmente en los no nacidos, reconocemos el vínculo entre la vida humana y la eternidad. 97 La familia constituida de padre, madre e hijos es una creación de Dios y debe mantenerse sagrada. Los padres tienen la tarea encargada por Dios de criar a sus hijos en su nombre. La reverencia por esta relación entre padres e hijo es la esencia de una verdadera vida familiar. Tales familias forman la unidad básica de la comunidad-iglesia. Nuestras comunidades también incluyen familias formadas por un padre o madre solo. Los padres o madres solos reciben apoyo de los miembros de la comunidad para asegurar que los niños crezcan con figuras tanto de hombres como de mujeres como mentores y modelos a seguir. A cada familia en la comunidad-iglesia, se le provee su propio alojamiento en el cual hacer su hogar en una atmósfera de seguridad y paz. Es importante para nosotros hacer buen uso del tiempo en el hogar con nuestros hijos, incluyendo las comidas diarias alrededor de la mesa fami- liar, y evitar distracciones relacionadas con el trabajo y otras interrupciones. Mt 19:14 Mt 21:16 1 Pe 2:1–3 Mt 18:1–6; Is 11:6 Lc 1:39–45; Sal 139:13–14 Ecl 11:5; Mt 18:10 Gn 1:27–28; 2:21–25 Ef 6:1–4; Col 3:20–21